viernes, 28 de octubre de 2011

Celos

I was trying to catch your eyes,
Thought that you were trying to hide,
I was swallowing my pain,
 I was swallowing my pain.

Jealous Guy, John Lennon

 
A veces no puedo dormir. Escucho el viento de la madrugada, el sonido de los autos que pasan por un viaducto cercano; miro el reflejo de las luces de las patrullas policiacas. Rojo-azul, rojo-azul, rojo-azul. Cambio las estaciones del radio, ninguna me agrada. No enciendo la luz. No me gusta no poder dormir, porque me asaltan los demonios. En esas madrugadas insomnes es cuando siento celos.

Los celos me torturan. Pienso en ella en otro lugar, pienso en ella en otra cama, pienso en ella con... ¡No! Ni siquiera quiero decirlo a la luz del dìa, que los demonios se queden en la noche, cuando puedo luchar, cuando me despojo de la ropa y salgo por la ventana y corro por las azoteas rompiendo las jaulas de los pajaritos, destrozando sábanas colgadas y volcando botes de basura.

Corro durante horas. Los perros me ladran, los gatos me miran esperando atrapar alguna de las aves que libero. Luego, cuando estoy cansado, subo a algùn edificio alto y desde allì, le grito a la luna invisible en estos cielos, luego regreso, entro por la ventana y me duermo.

1 comentario:

Josénoémercado dijo...

muy buen cuento.
me gusta la brevedad,
tanto como su cíclico tormento.
Y el ritmo, del que se desprende
fuerza y vértigo.